domingo, 25 de mayo de 2014

ITALIA. Verona: ciudad y espectáculo (II)



Ponte di pietra
"A man who has not been in Italy, is always conscious of an inferiority, from his not having seen what it is expected a man should see." (Samuel Johnson )

 
¡Hola a todos! Aquí estamos de nuevo con una entrada dedicada a Verona que espero que os guste y ayude un poco a conocer esta ciudad que merece la pena visitar al menos una vez en la vida. Y es que en dicha localidad podemos hallar un atractivo histórico que prácticamente abarca todas las épocas, desde los remotos tiempos de los Césares hasta nuestros días. Aparte de la Arena de la que ya os di noticia, podemos desenterrar otros vestigios de la Antigua Roma muy sugestivos para todo aquel interesado en esta etapa: el Ponte pietra puede ser un referente, pero otros ejemplos como el Arco dei Gabi o la Porta borsari, quedan fácilmente accesibles a nuestra curiosidad.

Ponte di Pietra tras la 2ª Guerra Mundial
Porta Borsari

El Ponte pietra (s. I a.C.) tiene un precursor en madera y su posterior reconstrucción en piedra ha hecho que en la actualidad sea uno de los más característicos monumentos romanos de Verona. Sin embargo, dada su antigüedad, con el paso del tiempo ha sufrido muchas remodelaciones, ya sean derivadas por catástrofes naturales u otras razones, como pueden ser las continuas guerras que han asolado la región. El Arco dei Gabi (s. I d.C.) fue erigido en honor a una de las familias romanas más significativas de Verona, la gens Gavia. Asimismo, en el periodo napoleónico, quedó destruido para después ser restaurado y ubicado en el emplazamiento actual. Por su lado, la Porta Borsari (s. I d.C.) también ha soportado modificaciones significativas con el trascurrir de los años, como aquella hecha por el emperador Galieno en el 265 d.C. 

Arco dei Gavi
Dibujo de Arco dei Gabi por Andrea Palladio



Castelvecchio
Paralelamente, somos capaces de alumbrar multitud de obras que atestiguan la vitalidad de la ciudad durante el agitado Medioevo italiano. En este sentido, Castelvecchio puede ser un símbolo de mención inevitable ya que se trata de una fortaleza alzada entre 1354-1356. El motivo de su edificación viene dado por un intento de toma del poder contra Cangrande II de la Scala y, como consecuencia, el señor observó como provechoso la planificación de una eventual ruta de escape hacia el norte ante cualquier posible sublevación. Como es lógico este complejo defensivo ha mutado al compás de las vicisitudes políticas y militares, así parece ilustrativa cierta negligencia que padece durante el periodo de dominio de la Serenísima (Venecia) y, en cambio, contrasta notablemente con la modernización efectuada bajo los auspicios de las tropas napoleónicas.

El autor de estas líneas en el cortile de Castelvecchio
Torre con reloj

Pero no todo va a ser cultura, la zona del entorno nos regala preciosos paisajes donde realizar excursiones en las que podamos simplemente relajarnos y disfrutar del descanso que sin duda merecemos. Una visita a lago Garda se posiciona como una excelente elección a ese respecto.Nos referimos al lago de mayores dimensiones de Italia con una superficie de 368km², beneficiándose de un clima Mediterráneo que hace de la zona un importante enclave turístico con carácter internacional. Uno de los rasgos más sobresalientes y que más me llamó la atención es el llamativo azul de sus aguas.
Un excelente puesto en donde beber un spritz










Por todo ello, no es de extrañar que sea un óptimo lugar de esparcimiento y que tradicionalmente haya sido elegido por muchos como lugar de retiro. Entre ellos destacamos al célebre D’Annuzio, uno de los literatos italianos más relevantes en la primera etapa del siglo XX. Héroe de la Primera Guerra Mundial, escritor prolífico e incluso controvertido político fue una figura señera en su tiempo y máximo emblema del decadentismo italiano.



“Il mondo è la rappresentazione della sensibilità e del pensiero di pochi uomini superiori”

D'Annunzio (1863-1938)
Una foto muy plástica del literato













Si, por cualquier razón, no os atraen obras escritas por autores prefascistas como D’Annunzio, también puede ser un buen emplazamiento para disfrutar una novela con menos vuelos ¿Por qué no una protagonizada por Sandokan, el tigre de Malasia? Probablemente os resulte curioso que ha sido precisamente en Verona donde el creador de este personaje literario, Emilio Salgari, nació en 1862.


Con más pelo que el anterior


Tras este pequeño periplo damos por concluido el relato de hoy. Un abrazo y hasta la próxima entrega de Las huellas perdidas de Odiseo.

Sergio D.S.

2 comentarios:

  1. Interesante recorrido por el Verona histórico literario y de ocio, así como las fotografías del Ponte di Pietra hasta Sandokan pasando por un apetitoso helado.
    Por lo que parece te va muy bien. Me alegro.
    Un abrazo.

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    1. Hola Ignacio. Sí, intento escribir de todo un poco para hacerlo más ligero. De todas las ciudades del norte de Italia que he visto hasta el momento, Verona es la que más me ha gustado. Me ha ido muy bien y he conocido a muchas personas interesantes pero el próximo sábado ya regreso a Bilbao. Espero que también estés bien. Un abrazo.

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